Nuestra firma logró un acuerdo de $22,000 para un cliente que resultó herido en un accidente por resbalón y caída en una tienda de donas tras encontrarse con una condición peligrosa en las instalaciones. Este caso demuestra cómo las pequeñas empresas, al igual que cualquier propietario de un inmueble comercial, están legalmente obligadas a mantener condiciones seguras para sus clientes.
El incidente ocurrió en febrero de 2022, cuando nuestra clienta entró a la tienda como cliente pagadora. Mientras estaba dentro del establecimiento, se encontró con una condición peligrosa que no había sido debidamente atendida ni señalizada, lo que le causó resbalar y caer. Como resultado, sufrió lesiones dolorosas que requirieron atención médica inmediata.
Debido a la gravedad de su condición, nuestra clienta requirió cuidados de seguimiento extensos y finalmente fue ingresada en un hospital de rehabilitación, donde recibió casi dos semanas de rehabilitación como paciente internada. Su tratamiento incluyó terapia física, manejo del dolor y asistencia para la movilidad para ayudarla a recuperar fuerza, equilibrio e independencia. La caída interrumpió significativamente su vida diaria y su capacidad para funcionar normalmente.
La compañía de seguros del negocio intentó minimizar la reclamación citando condiciones de salud preexistentes. Nuestra firma refutó estos argumentos revisando cuidadosamente los registros médicos y el historial de tratamiento, demostrando claramente que el resbalón y la caída agravaron directamente su condición y hicieron médicamente necesaria una rehabilitación extensa.
A través de una negociación enfocada y una presentación detallada de la evidencia, logramos un acuerdo de $22,000, compensando a nuestra clienta por gastos médicos, dolor y sufrimiento, y la interrupción de su vida diaria.
Este caso destaca la importancia de responsabilizar a los negocios minoristas y a los propietarios de inmuebles por condiciones inseguras, y cómo los abogados experimentados en casos de resbalones y caídas en Nevada aseguran que los clientes lesionados no tengan que soportar la carga financiera de accidentes prevenibles.