Cuando Amanda B., de 37 años, comenzó a experimentar un empeoramiento de la visión, mareos y episodios debilitantes que afectaban su capacidad para concentrarse y funcionar, su vida diaria y su capacidad para trabajar se vieron rápidamente comprometidas. Los registros médicos documentaron alteraciones visuales persistentes, náuseas y episodios lo suficientemente graves como para interferir con tareas básicas.
Amanda solicitó beneficios por discapacidad del Seguro Social después de que su condición progresara hasta el punto en que ya no podía mantener un empleo, con una fecha de inicio alegada del 26 de junio de 2023. Sin embargo, como muchos solicitantes, su reclamo requirió navegar un proceso administrativo complejo, incluyendo una audiencia formal ante un juez de derecho administrativo.
Cuestiones clave en el caso
Este caso involucró varios desafíos críticos:
Establecer que los síntomas de Amanda, aunque fluctuantes, eran graves, continuos y le impedían trabajar.
Demostrar que sus discapacidades visuales y neurológicas cumplían con la estricta definición de discapacidad del Seguro Social, lo que significa que la condición duró al menos 12 meses y le impidió realizar una actividad sustancial y lucrativa.
Reunir y presentar amplia evidencia médica de múltiples proveedores para respaldar su reclamo.
El resultado
Con la representación de Shook and Stone, Amanda avanzó con éxito su caso a través del proceso de audiencia y obtuvo la aprobación de los beneficios por discapacidad del Seguro Social.
Cómo nuestra representación marcó la diferencia
Nuestro equipo legal coordinó la recopilación de registros médicos completos, aseguró la presentación oportuna de la evidencia y preparó el caso para la audiencia con un enfoque en cómo los síntomas de Amanda se traducían en limitaciones funcionales en el mundo real. La guiamos en cada etapa, abogamos en su nombre ante la Administración del Seguro Social y posicionamos su caso para un resultado favorable alineando la evidencia médica con los estándares legales.
Valor vitalicio de los beneficios
Nacida en 1985, se espera que Amanda reciba beneficios por discapacidad hasta aproximadamente los 67 años. Suponiendo un beneficio mensual estimado de $1,500, el valor total vitalicio de sus beneficios supera $540,000, proporcionando estabilidad financiera a largo plazo posible gracias a una representación legal efectiva.
Este resultado refleja nuestro compromiso de ayudar a los clientes a obtener los beneficios que merecen cuando condiciones médicas graves les impiden trabajar.