
Shook & Stone aseguró una recuperación de $1.5 millones para una pareja de Las Vegas después de un accidente catastrófico por resbalón y caída en una tienda de comestibles local que dejó a uno de los cónyuges con lesiones permanentes y que cambiaron su vida. Este caso subraya las graves consecuencias de las condiciones inseguras en las tiendas y el deber que los minoristas y sus contratistas tienen con los clientes.
El incidente ocurrió en noviembre de 2013, cuando nuestra clienta entró a la tienda de comestibles tarde en la noche para hacer compras de Acción de Gracias. A los pocos minutos de entrar a la tienda, ella resbaló en un piso mojado y sin señalización y cayó violentamente al suelo. La tienda y sus empresas de limpieza contratadas no mantuvieron condiciones seguras y no colocaron señales de advertencia adecuadas para alertar a los clientes sobre el peligro.
Como resultado de la caída, nuestra clienta sufrió lesiones graves en la rodilla y la espalda que requirieron tratamiento médico continuo y resultaron en limitaciones físicas permanentes. Antes del accidente, ella era muy activa y trabajaba en dos empleos: uno como editora y otro como contratista independiente que brindaba servicios telefónicos. Después de la lesión, el dolor crónico y la movilidad reducida le impidieron cumplir con los plazos, mantener su carga de trabajo o continuar con su empleo habitual. Sus lesiones también afectaron su capacidad para manejar las responsabilidades del hogar y cuidar a un familiar anciano que dependía de ella.
El impacto del accidente también se extendió a su cónyuge. Él testificó que su relación matrimonial, rutinas diarias y vida familiar se vieron profundamente afectadas. Él asumió muchas responsabilidades del hogar que su esposa ya no podía realizar mientras también manejaba sus propios problemas de salud. Su intimidad y calidad de vida compartida disminuyeron a medida que el dolor y las limitaciones de ella empeoraban.
A través de registros médicos, testimonios de expertos y evidencia detallada del impacto familiar, nuestros abogados demostraron que la tienda de comestibles y sus contratistas fueron negligentes en mantener un ambiente de compra seguro, y que las lesiones fueron mucho más que inconvenientes menores: alteraron permanentemente la vida de la pareja.
El caso se resolvió con una recuperación de $1.5 millones, proporcionando a la familia recursos para manejar gastos médicos, necesidades del hogar y cuidados futuros, mientras se responsabilizaba a un importante minorista de comestibles por no proteger a sus clientes.
Este resultado refleja el compromiso de Shook & Stone de buscar justicia en casos graves de resbalones y caídas y responsabilidad de locales en Las Vegas, especialmente cuando peligros prevenibles causan daños devastadores.